Resumen

Introducción: Los cerclajes de alambre para la estabilización atlantoaxial no controlan las fuerzas de carga axial, rotación o extensión. Magerl y Seemann (1979) reportaron la fijación transarticular con buenos resultados. En la literatura nacional no se han reportado experiencias con dicha técnica.

El objetivo de este estudio fue revisar la experiencia en el manejo de inestabilidades atlantoaxiales mediante fijación transar-ticular con tornillos. Materiales y métodos: se diseñó un estudio observacional descriptivo, tipo serie de casos. 25 pacientes fueron intervenidos entre marzo de 1993 y junio del 2004. Los casos se tabularon según edad, sexo, etiología, déficit neurológico y complicaciones.

La patología traumática se analizó según diagnóstico, mecanismos de trauma, compromiso neurológico y lesiones asociadas.


Resultados: Se incluyeron 25 pacientes, 8 mujeres (32%) y 17 hombres (62%) con una edad promedio de 40 años (15-83) y un promedio de seguimiento de 73 meses (30-165 meses). Se encontró etiología traumática en 18 casos (64%), inflamatoria en 6 (24%) y congénita en uno (4%). La lesión traumática más frecuente fue subluxación rotatoria fija de C1-C2 en 6 casos (33%).

El mecanismo de producción más frecuente fue el accidente de tránsito en 8 casos (32%). Se encontró déficit neurológico preoperatorio en 2 pacientes (11%).

En cuanto a las complicaciones, hubo infección superficial en 2 casos (8%) y se presentaron dos fallas de material y una inestabilidad subaxial en el seguimiento tardío. No se documentaron pseudoartrosis sintomáticas ni complicaciones vasculares o neurológicas.


Discusión: la técnica de fijación atlantoaxial transarticular es segura y proporciona estabilidad biomecánica inmediata, facilitando la rehabilitación.


Abstract

Introduction: The transarticular atlanto-axial screw fixation technique was first reported in 1979 by Magerl and Seeman, but it became popular in the 90’s. This technique itself has a great axial, rotational and extension biomechanical stability which is worthy in traumatic, congenital and inflammatory pathologies.

The purpose of this study was to analyze our experience with this technique.

Methods: We designed a case series. Twenty five patients were treated between March 1993 and June 2004. We analyzed the following variables: diagnostic, mechanism of trauma, neurologic deficit, other lesions, number of screws used and complications.

Results: There were 25 patients, middle age 40 years old, with an average follow-up of 73 months. There were 18 traumatic lesions, 6 inflammatory lesions and 1 congenital anomaly. As causes of lesion we found 8 (32%) cases of vehicle motor accidents. The most compromised level was L1 with 23 cases (46%). Eight patients required posterior decompression and five (10%) anterior decompression. We placed 48 transarticular screws without intraoperative complications. The complications were: superficial infections in 2 cases (8%), and material
breakdown in 2 cases (8%). There were no bone failures or pseudoarthrosis.

Discussion: We suggest the transarticular atlanto-axial screw fixation technique because it is a safe procedure and it ensures an excellent biomechanical stability in the affected upper cervical spine with a low index of complications.